Elogio de la lentitud (2)

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La velocidad y la eficiencia se han convertido en paradigmas incuestionables.   Siempre vamos hacia algún lado, siempre tenemos algo nuevo que resolver,  o un objetivo nuevo que alcanzar.   La pregunta que me planteo es si esto nos permite algún aprendizaje. Parto del supuesto que a los seres humanos nos gusta o nos mueve aprender.  Por esto al momento de terminar un taller con una organización o una sesión individual de coaching, siempre me pregunto si ha servido para algún aprendizaje. Y tengo mis dudas, a veces, en caso de que el ritmo de la sesión no se diferencie de aquel del negocio.  Alguna vez alguien me hablaba que la expresión AJA proviene de AHHH y JAAAAHHH.  Primer sonido que hacemos al nacer y último que hacemos al morir.  Me parece poético que AJA sea algo así como “de principio a fin”, es decir……..lo he comprendido!!!!!  Me pregunto entonces cuantos AJA podemos tener, al ritmo actual de eficiencia, si no hay tiempo para abordar un tema de principio a fin.

Los griegos lo llamaban pedagogía al arte de producir AJAs.   Y pedagogía viene de pié, pues los griegos enseñaban caminando, el maestro junto al discípulo, no corriendo como hacemos hoy.  Queremos eficiencia, implicación, crecimiento, y al mismo tiempo creatividad.   Y es verdad que algunas personas trabajan muy bien bajo presión……..aunque dejan la parte más creativa para media noche cuando tienen tiempo de calidad, cuando todo el mundo duerme.  El problema que encuentro en los esfuerzos de estas personas es que llevan a AJAs  que se producen fuera de un entorno colaborativo, fuera de las organizaciones.  Ya no hay tiempo para la pedagogía en las organizaciones.  Es escaso el tiempo para hacer de mentor, para hacer de tutor, para educar.

Y aquí aparece la palabra educar, que es algo así como sacar de dentro.  Y dentro que hay sino Talento?  Cómo entonces generar espacios para la educación, para que se exprese el talento?, Cómo generar espacios creativos que no sean los de casa a medianoche?  La respuesta parece obvia…..generando espacios de lentitud al interior de las organizaciones.  En mi experiencia, una cultura se mueve a partir de potentes AJAs, y estos difícilmente se logran si no se promocionan y se generan espacios de lentitud, fuera del contexto de la eficiencia y velocidad del día a día.  En el contexto de velocidad actual la organización termina fogocitada por la relación jefe-colaborador-objetivo. Se dice por ello que las personas cuando se marchan, se marchan del jefe no de la empresa.  Una cultura colaborativa, requiere de nuevos espacios, no depender de un jefe o de los objetivos de un área específica.  Requiere de la posibilidad de encontrarnos con otras áreas, para explorar, reduciendo la velocidad, y sin el tirano del objetivo de la eficiencia.

Es necesario tener AJAs para de ahí generar nuevos hábitos. Sin nuevos descubrimientos que nos inclinen hacia motivaciones intrínsecas de cambio o transformación, la fuerza de la cultura seguirá perpetuando lo ya conocido.

PARA OBTENER MAS DE LO MISMO, SOLO ES NECESARIO HACER MAS DE LO MISMO

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